| 1.
Conceptos.
Insuficiencia
cardíaca (IC): Síndrome caracterizado por la presencia
de síntomas y signos de hipertensión venosa pulmonar
y/o sistémica o de gasto cardíaco bajo atribuibles
a la disfunción mecánica del corazón. También por
la obstrucción mecánica al flujo (estenosis valvulares,
miocardiopatía hipertrófica obstructiva, mixoma,
etc). El fracaso de los mecanismos de compensación
cardíacos y especialmente de los extracardíacos
(sistema renina-angiotensina-aldosterona y tono
simpático), contribuyen a la perpetuación y empeoramiento
de la IC.
Disfunción
ventricular sistólica: Debida a la pérdida de fuerza
contráctil del miocardio. Se caracteriza por dilatación
ventricular y deterioro de la fracción de eyección
(FE), generalmente inferior al 40%.
Disfunción
ventricular diastólica: Debida a una dificultad
para la relajación o la distensibilidad ventricular,
manteniendo una FE normal.
IC
aguda: Presentación rápida. Suele equivaler al edema
agudo del pulmón (EAP).
IC
crónica: estabilidad clínica de la IC, independientemente
de su severidad.
IC
de predominio izquierdo: aquella en la que predominan
los signos y síntomas de congestión venosa pulmonar:
disnea, ortopnea, DPN, estertores crepitantes.
IC
de predominio derecho: Predominan los signos y síntomas
de congestión venosa: ingurgitación yugular, hepatomegalia,
edemas periféricos.
Edema
agudo de pulmón: Situación clínica grave caracterizada
por edema alveolar provocado por una disfunción
ventricular aguda o por una descompensación aguda
de una IC crónica.
Shock
cardiogénico: Disfunción o IC aguda con caída del
gasto cardíaco y de la tensión arterial (TA), más
allá de los límites compatibles con una normal perfusión
tisular periférica. Situación clínica grave.
2.
Diagnóstico
La
evaluación inicial del paciente con sospecha de
IC comprende:
A.
Establecer con seguridad el diagnóstico de IC
que se basa en la anamnesis, la exploración física,
radiografía simple de tórax, ECG, analítica (hemograma,
coagulación, urea, creatinina, enzimas miocárdicas,
iones, sistemático de orina y hormonas tiroideas
- si fibrilación auricular o insuficiencia cardíaca
inexplicable) y ecocardiograma. El diagnóstico
basado únicamente en criterios clínicos tiene
un gran porcentaje de errores falsos positivos,
sobre todo en las mujeres, ancianos y en obesos,
en los que la disnea suele tener otro origen,
generalmente respiratorio. Por ello, la Sociedad
Europea de Cardiología ha adoptado unos criterios
diagnósticos, que se reflejan en la tabla siguiente.
La
gravedad de la IC se expresa en términos de capacidad
funcional de los pacientes. Se clasifica en 4 grados,
según la apreciación subjetiva del médico a partir
de la anamnesis y según los criterios de la NYHA
(New York Heart Association):
Clase
I: No hay limitación de la actividad física habitual.
Clase
II: Ligera limitación de la actividad física habitual
(puede subir al menos 1 piso o caminar 2 manzanas).
Clase
III: Limitación notable de la actividad física.
Clase
IV: Los síntomas están presentes incluso en reposo.
B.
Buscar la cardiopatía subyacente, ante la posibilidad
de una etiología potencialmente curable. En la actualidad,
existen cinco grandes causas de IC en nuestro medio:
Cardiopatía isquémica (la más frecuente), hipertensiva,
miocardiopatías, valvulopatías y cardiopatías congénitas.
C.
Determinar las causas y factores precipitantes o
agravantes que actúan sobre una cardiopatía estable
previamente.
|
1.
Factores relacionados con el paciente: |
|
Sobrecarga
de sodio o de líquidos en la dieta. |
|
Abandono
del tratamiento. |
|
Aumento
de las demandas metabólicas por excesivo
ejercicio físico, fiebre, anemia, infecciones,
hipertiroidismo, obesidad o embarazo. |
|
I.
Renal aguda y crónica. |
|
Embolia
pulmonar, HTA, arritmias cardíacas. |
|
Cardiopatía
isquémica: IAM, etc. |
|
2.Factores
relacionados con el médico: Pauta terapéutica
o dosis ineficaces, educación insuficiente,
sobrecarga de líquidos intravenosos. |
|
3.
Factores relacionados con otros fármacos:
fármacos depresores cardíacos (betabloqueantes,
antagonistas de calcio, etc); fármacos
cardiotóxicos o/y que retienen sodio o
inhiben las prostaglandinas (glucocorticoides,
AINEs, etc.) |
3.
Tratamiento de la IC crónica.
Los
objetivos son:
Suprimir
los síntomas y mejorar la capacidad funcional y
la calidad de vida
Prevenir
la progresión del daño miocárdico o la caída en
IC
Prevenir
las complicaciones, el riesgo de muerte y la necesidad
de hospitalización.
Se
basa en tres aspectos:
Control
de los factores precipitantes.
Corrección
de la enfermedad subyacente.
Control
del fallo cardíaco con el tratamiento de los síntomas,
que se describirá con más detalle a continuación.
Las
diferentes medidas terapéuticas se aplican a los
pacientes atendiendo a la clase funcional en la
que se encuentran (NYHA), tal como se ve en la figura
1.
3.1
El tratamiento no farmacológico de los pacientes
con IC se basa en tres pilares: la dieta, ejercicio
aeróbico regular y asistencia psicológica adecuada.
La
dieta debe ser hiposódica moderada (1,5-3 gr de
sal /día); ha de conseguir una disminución del sobrepeso
(1/2 Kg/ semana); restringir el agua si existe hiponatremia
con Na < 130 mEq/L. Se debe limitar la ingesta
de grasas saturadas y suprimir el tabaco y el alcohol.
La
actividad física más conveniente en los pacientes
con IC es un tema controvertido, lo más aceptado
es la siguiente, atendiendo a la clase funcional
en que se encuentre: CF I: restringir la actividad
deportiva; CF II-III: restringir la actividad profesional;
CF IV reposo en cama.
El
ejercicio aeróbico regular (pasear o andar en bicicleta),
media hora 3 veces por semana puede ser beneficioso
si no es excesivo. La intensidad inicial debe ser
moderada, sin que la frecuencia cardíaca supere
el 40-60% de la capacidad funcional y nunca debe
llegar a sentir disnea ni fatiga. Por ejemplo, empezar
por cortos períodos de 2-6 minutos y 1-2 minutos
de reposo, y aumentar gradualmente la duración cada
3 semanas hasta 1/2 hora de 3 a 5 veces a la semana.
La
educación del paciente y la familia sobre la enfermedad
es fundamental en el tratamiento de paciente con
ICC y puede también beneficiarse de asistencia psicológica
y terapias de grupo pero la medida más efectiva
es un control cercano por parte de los médicos.
3.2
Tratamiento de los pacientes con disfunción ventricular
asintomática.
Los
IECA son los fármacos de elección. También se tomarán
medidas no farmacológicas para evitar la progresión
de la disfunción ventricular, como son: Reducir
la ingesta de sal o combatir posibles factores que
pueden potenciar la progresión de la enfermedad
como la HTA, alcohol, obesidad, etc.
El
uso de diuréticos está contraindicado.
3.3
Tratamiento de los pacientes con IC en clase funcional
I de la NYHA.
Los
inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina
(IECAS) son el tratamiento de elección. Deben administrarse
a todos los pacientes con disfunción sistólica del
ventrículo izquierdo significativa. Comenzar con
dosis bajas e incrementar gradualmente:
Captopril:
6,25 ó 12,5 mg/8 h y a lo largo de semanas aumentar
hasta 50 mg/8h. Enalapril 2,5 mg/12 h y aumentar
hasta 10 mg/12 h. Si no se toleran (hipotensión
sintomática, azotemia, hiperkaliemia, tos, erupción
o edema angioneurótico) dar nitratos e hidralacina
o ARA II.
La
utilización de diuréticos sólo si no se corrigen
los síntomas congestivos con restricción de Na.
La digoxina es un fármaco de gran utilidad si el
paciente está en FA. El uso de beta-bloqueantes
no está del todo aclarada en este grupo de pacientes.
3.4.
Tratamiento de los pacientes con IC en clase funcional
II-IV (Figura 1).
A:
Inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina
(IECAS).
Deben
considerarse el tratamiento inicial estándar de
la IC sintomática y de la disfunción sistólica
de VI significativa (FE<35-40%), si no existe
contraindicaciones. Distintos ensayos han demostrado
que los IECA´s son eficaces en la reducción de
la mortalidad, la prevención de la dilatación
ventricular, la prevención de las recaídas y en
la reducción de la frecuencia de reingresos hospitalarios.
Figura
2: IECA´s en pacientes con IC ( FE< 0,40)
El
tratamiento ha de buscar las dosis máximas de
forma progresiva que el paciente tolere. Aquellos
pacientes que mantengan tensiones sistólicas de
95-100mmHg, si son bien toleradas, debe mantenerse
su administración con el ajuste de dosis que sea
preciso. Las dosis habituales aparecerán en la
Tabla II.
Contraindicaciones:
Angioedema, estenosis de la arteria renal bilateral
y embarazo.
Precauciones:
TAS<80 mmHg, Cr>3mg/dl e hiperkalemia
RECORDAR:
Mejora la tolerancia con el uso prolongado; retraso
de 1-2-meses en ver la respuesta clínica y aunque
no se objetive mejoría debe mantenerse el tratamiento.
B.
Los antagonistas de los receptores de la angiotensina
II (ARA II).
Estos
agentes bloquean el sistema renina-angiotensina
de una manera más específica y eficaz a nivel de
los receptores de membrana (AT1) de la angiotensina
II. Son la alternativa a los IECA si los pacientes
presentan intolerancia a estos. No hay evidencia
clara de que sean equivalentes o superiores a los
IECA en el tratamiento de la IC. El prototipo es
el Losartan, el único aprobado para el tratamiento
de la IC, avalado por el estudio ELITE que muestra
una reducción de la mortalidad en pacientes en IC
de clases II-III. Se inicia con 12,5 mg al día,
para aumentar hasta un máximo de 50 mg diarios.
Si
no se toleran, dar nitratos e hidralazina. Comenzar
con 5-10 mg / 8h de nitrato de isosorbide y 10 mg/
6h de hidralazina; si se toleran aumentar gradualmente
hasta 40 mg / 8h de dinitrato y 75 mg/ 6 h de hidralazina.
C.
Diuréticos.
Se
recomienda su uso en pacientes en IC solo cuando
aparecen edemas o síntomas secundarios a la congestión
pulmonar (disnea, ortopnea, etc.).
Se
puede comenzar con una tiazida ( Hidroclorotiazida,
Clortallidona,etc) si el filtrado glomerular es
mayor de 30-40 mL/min, si es menor se utiliza Furosemida
o Torasemida. La dosis se ajusta hasta suprimir
los síntomas congestivos sin provocar disminución
excesiva de la tensión arterial o aumento de la
creatinina. Dosis y duración deben limitarse al
mínimo eficaz. (Ver tabla II)
Los
diuréticos ahorradores de K no son útiles como únicos
diuréticos. Recientemente el estudio RALES ha confirmado
el efecto beneficioso de la adicción de la espirolactona
a dosis de 25-50 mg al día en el tratamiento de
la IC severa sobre la mortalidad.
Se
deben tomar una serie de precauciones:
-
control diario del peso (un aumento de 1-2 kg
indica que se debe aumentar la dosis de mantenimiento
del diurético).
-
asegurar una restricción de sodio al menos de
2 gr / día.
-
si existe resistencia a diuréticos : administrar
tiazida + espironolactona + diurético del asa
y vía IV y si es preciso utilizar en períodos
cortos fármacos que aumenten el flujo renal (p.e.
dopamina y dobutamina).
-
si existe un aumento desproporcionado de la urea
respecto a la creatinina, disminuir el diurético
antes que disminuir o suspender el IECA.
En
cuanto al control del potasio:
-
Prevenir la hipokaliemia: mantener K en 4,5-5
mEq/L con 20-60 mEq de ClK; puede utilizarse alternativamente
amiloride, triamterene o espironolactona.
-
puede producirse hiperkaliemia cuando los IECAS
se utilizan en combinación con estos fármacos
o grandes dosis de K oral. Contraindicada, en
principio la asociación de IECAs + diuréticos
ahorradores de K.
-
En general, los antiinflamatorios no esteroideos
deben evitarse en pacientes con IC (por hiperpotasemia
y retención de sodio).
Se
debe corregir la hipomagnesemia si el magnesio es
menor a 1,6 mEq/L.
D.
Bloqueantes beta-adrenérgicos
Indicados
en todos los pacientes con IC estable y grado funcional
II-III (pero no en IV) por disfunción sistólica
del VI a menos que estén contraindicados (hipotensión,
bradicardia, enf. del seno, bloqueo AV avanzado
de grado II y III, asma, EPOC) o exista incapacidad
para tolerar el tratamiento. Se usan junto a diuréticos
e IECA´s en el tratamiento crónico de la IC.
Aunque
con diversos beta-bloqueantes han demostrado ser
efectivos en el tratamiento de la IC, sólo el carvedilol
ha sido aprobado para el manejo de la ICC por la
FDA. Los estudios con el carvedilol han demostrado
una mejoría de la FE, reducción de la morbilidad
por IC y los síntomas, mejoría en la calidad de
vida y retraso de la progresión de la IC. También
el metoprolol y el bisoprolol pueden ser útiles
a dosis bajas e ir subiendo lentamente.
El
tratamiento con carvedilol puede iniciarse en régimen
ambulatorio a dosis bajas (3,125 mg cada 12h de
carvedilol durante dos semanas como mínimo), que
se aumentan gradual y muy lentamente cada dos semanas
hasta alcanzar la dosis máxima de 25-50 mg de carvedilol
cada 12 h. No es excepcional que al principio empeore
la sintomatología, debido al efecto depresor del
betabloqueo. Precisa una monitorización de la TA,
Fcardíaca y diuresis.
Recordar
que el efecto beneficioso podría no ser vista hasta
los 2-3 meses y que los betabloqueantes reducen
la progresión de la enfermedad aunque no logren
controlar los síntomas. A pesar de todo, se debe
esperar a nuevos estudios que corroboren la efectividad
de los betabloqueantes antes de su utilización generalizada.
E.
Digoxina
Debe
añadirse a los IECAS en caso de persistir los síntomas
y en pacientes con IC y fibrilación auricular. Es
eficaz en muchos pacientes con disfunción sistólica
del ventrículo izquierdo y ritmo sinusal, es ineficaz
en la IC diastólica.
Precaución
en aquellos pacientes cuya disfunción VI sea de
origen isquémico ya que el riesgo de arritmias ventriculares
graves es mayor.
Los
estudios confirman que mejora los síntomas sobre
todo y que al menos no empeora la supervivencia
como otros inotropos investigados.
La
digitalización puede realizarse con una pauta lenta
o rápida. La rápida, se realiza vía i.v., se utiliza
en la insuficiencia cardíaca aguda con fibrilación
auricular rápida; la dosis de carga es de 0,75-1,5
mg en 24 horas. Se inicia con 0,5 mg i.v en bolo
seguido de 0,125-0,25 mg i.v. repartido cada 6 horas.
La digitalización lenta se realiza con dosis de
0,25-0,5 mg/día v.o., conseguiéndose la digitalización
al cabo de unos días.
F.
Fármacos inotrópicos
No
deben utilizarse en el tratamiento de la IC crónica,
pues los ensayos demuestran que aumentan la mortalidad.
Sólo
están indicados en el tratamiento de la IC en clase
funcional III inestable y en el EAP cuando las otras
medidas terapéuticas no están siendo eficaces. Las
dos más utilizadas son la dobutamina y la dopamina.
(Ver después)
G.
Anticoagulación
Indicación
absoluta en pacientes que poseen historia de embolia
pulmonar o sistémica, fibrilación auricular paroxística
o crónica y evidencia ecocardiografica de trombo
mural. En pacientes con disfunción ventricular sistólica
severa (FE<30%), se deja a criterio del facultativo.
Iniciaremos anticoagulación con heparina sódica,
seguido de dicumarínicos buscando un INR de 2-3.
H.
Antagonistas del calcio.
Los
de primera generación (nifedipino, diltiacen, verapamil)
están contraindicados en pacientes con IC o disfunción
ventricular sintomática pues pueden precipitar o
agravar la IC. Entre los de segunda generación,
en el estudio PRAISE, la administración de amlodipino
(5-10 mg al día) a pacientes con IC no iba acompañado
de efectos adversos sobre la morbilidad o la mortalidad,
presentando sin embargo un efecto favorable sobre
la supervivencia en la cardiomiopatía dilatada no
isquémica. Por el momento se debe recomendar prudencia
en su uso en la IC.
4.
La IC refractaria se define como aquella que no
responde al tratamiento habitual (IECAs, medidas
higiénico dietéticas, digoxina y diuréticos). Antes
de considerar que un paciente padece una insuficiencia
cardíaca refractaria debemos descartar que existan
causas que la provoquen (estenosis mitral o aórtica
silentes, cardiopatía isquémica, endocarditis infecciosa,
hipertensión o tirotoxicosis); que exista una combinación
de factores precipitantes que perpetúen la insuficiencia
cardíaca (infecciones pulmonares y urinarias, embolismos
pulmonares de repetición, hipoxemia, arritmias o
anemia); o que existan complicaciones derivadas
del tratamiento exhaustivo como intoxicación digitálica,
hipovolemia o desequilibrio hidroelectrolítico;
también se debe el plan de tratamiento y su cumplimiento.
Se aconseja su hospitalización.
La
hiponatremia es una manifestación de insuficiencia
cardíaca refractaria y también puede ser una complicación
de un tratamiento demasiado agresivo. El tratamiento
de la misma requiere mejorar la función cardíaca
(incluyendo la utilización de drogas inotrópicas
por vía intravenosa), así como el cese del tratamiento
diurético y la reducción del aporte de agua.
Cuando
un paciente presenta una clase funcional IV, sin
respuesta a las medidas antes mencionadas ha de
tenerse en cuenta el trasplante cardíaco, considerando
de forma global la situación del paciente.
5.
El tratamiento de los pacientes con insuficiencia
cardíaca y arritmias es el siguiente: en caso de
fibrilación auricular; para el control de la frecuencia
cardíaca
-
Los extrasístoles ventriculares aparece en el 80
% de los pacientes con IC, mientras que la taquicardia
ventricular sostenida se produce en el 40 % de ellos.
Los pacientes que no presentan síntomas en relación
con la arritmia no deben tratarse. Cuando dan síntomas
o son potencialmente malignas realizar tratamiento
antiarrítmico en UCI.
6.
Tratamiento de la Insuficiencia cardíaca diastólica.
Tiene
ciertas peculiaridades:
a)
La frecuencia cardíaca es crítica y debe mantenerse
entre 60 y 90 lpm, con calcioantagonistas, betabloqueantes
o digoxina en algunos casos.
b)
Es muy importante mantener el ritmo sinusal. Cuando
entre en FA, se debe intentar una cardioversión
farmacológica si la tolerancia hemodinámica es aceptable
o eléctrica cuando esté muy sintomático.
c)
en caso de precisar marcapasos, debe implantarse
un DDD o que mantenga el sincronismo AV (VDD).
d)
La precarga puede también ser decisiva en el control
de la disfunción ventricular. Una diuresis vigorosa
puede suprimir los síntomas congestivos, pero puede
ser contraproducente si deprime excesivamente la
presión venosa o de llenado, de la que depende muchas
veces el mantenimiento del gasto cardíaco.
e)
La digoxina no parece justificada, a menos que sea
necesario enlentecer la frecuencia por una taquiarritmia
supraventricular.
f)
Los IECA no se ha demostrado que tengan ningún efecto
beneficioso, pero pueden ser útiles en la cardiopatía
hipertensiva.
7.
Seguimiento ambulatorio a largo plazo.
La
frecuencia de los controles evolutivos variará según
la gravedad de la IC basándose sobre todo en la
historia clínica y en la exploración física. La
Rx de tórax y analítica se harán si se sospechan
complicaciones.
La
repetición periódica del ECG (cada 6-12 meses) sólo
se justifica ante una IM o aórtica grado III-IV
pendientes de valoración quirúrgica y una cardiomiopatía
en fases incipientes; también ante la aparición
de nuevos soplos o empeoramiento de los síntomas.
|
Tabla
II: Fármacos empleados en la insuficiencia
cardiaca |
| Fármaco |
Dosis |
Preparado
comercial |
| Captopril |
Inicio:
6,25-12,5 mg/8 h
Manten.
25,50,100 |
Captopril
Normon (100)
Captopril
Cepa
Captopril Ratiopharm
(50,100)
Capoten y Cesplón
(6,24, 50, 100) |
| Enalapril |
Inicio:
2,5 mg/12 h
Manten.
20 mg/12-24 h |
Renitec,
Crinoren 5 y 20 mg |
| Lisinopril |
Inicio:
2,5-10 mg/día
Manten.:
20-40 mg/día |
Zestril
comps 5 y 20 mg |
| Ramipril |
Inicio:
1,25 mg/12 h. |
Carasel,
Acovil 2,5, 5 mg |
| Furosemida |
20
-240 mg/día |
Seguril
comps 40 mg, amp 20 y 250
Furosemida
1% Inibsa 20 mg amp. |
| Torasemida |
Inicio:
10-20 mg/día
Manten.
20-40 mg/día |
Dilutol,
Sutril, Isodiur 2,5, 5 y 10 mg com.
Ampollas 10 y 20 mg |
| Hidroclorotiazida |
Inicio:
50-100 mg/día |
Hidrosaluretil
50 mg |
| Clortalidona |
50-100
mg/día |
Higrotona
50 y 100 mg, comps |
| Espironolactona |
50-100
mg/día c/8-12 h |
Aldactone
25 y 100 mg, comps. |
| Losartan |
Inicio
12,5 mg/día |
Cozaar
comps 12,5 y 50 mg |
| Nitroglicerina |
S.l.:
0,15-0,4, se puede repetir en 10 minutos
Transdermica 10-25
mg/día
Intervalo libre de
6-12 horas |
Cafinitrina
comps 1 mg
Vernies
perlas 0,4
Nitroderm TTs 5 y
10 mg
Nitrodur 5 y 10 mg
Nitradisc 5 y 10 mg
Diafusor 5,10, 15
mg |
| 5
mononitrato de iisosorbide |
20-40
mg/8-12 horas ó 50 mg/día |
Uniket
comps 20-40 mg
Uniket
retard comps 50 mg |
| Dinitrato
de Isosorbide |
20-40
mg/6 horas, máximo 60-120 mg/día |
Isolacer
comps 5 mg.
Isolacer
retard comps 60 y 20 mg |
| Hidralacina |
25-100
mg/6-8 horas |
Hydrapres
comps 50 y 100 mg |
| Digoxina |
0,25
mg/día |
Digoxina
comps 0,25 mg
Digoxina
amp. 0,25 mg
Lanacordín comps 0,25
mg
Lanacordín pedíatrico
0,05 mg/ml. |
| Carvedilol |
Inicio:
3,12-6,25 mg/12 h.
Manten:
15 mg/12 h.
Si >80 Kg, 50 mg/12
h. |
Coropres
comps 6,25 y 25 mg.
Kredex
comps 6,25 y 25 mg. |
8.
Tratamiento del edema agudo de pulmón (EAP)
Debe
considerarse como una urgencia médica en la que
el diagnóstico ha de acompañarse, prácticamente
de forma simultánea, de una serie de medidas terapéuticas:
Medidas
generales:
- Paciente
incorporado a 30-45º o sentado con las piernas
colgando en la cama.
- Oxigenoterapia
a alto flujo y alta concentración (Superior al
40%). La ventilación con presión positiva mejora
la oxigenación y reduce el edema pulmonar.
- En algunos
casos pueden estar indicados torniquetes rotatorios
cada 5 mn en las tres extremidades a una presión
entre diastólica y sistólica.
- Monitorización
de TA y control de diuresis. Canalización de vía
IV.
- Bioquímica
con Cr, urea, iones, enzimas cardiacas, GAB, hemograma
y coagulación. ECG y Rx de tórax..
Medidas
farmacológicas:
A.
Morfina. 4 mg iv, seguido de 1-2 mg cada 5 minutos,
hasta un máximo de 15-20 mg en 30 minutos. Control
de la función respiratoria (tener disponible Naloxona
para yugular posible sobredosificación)
B.
Nitroglicerina. Puede inicialmente administrarse
una dosis sublingual de 0,4-1 mg de nitroglicerina,
para posteriormente poner una perfusión continua.
Se diluyen 25 mg de Nitroglicerina (5 ampollas de
Solinitrina de 5 mg) en 250 cc de glucosado (0,1
mg/cc), empezando con 10 microgr/min (6 ml/h). Aumento
progresivo de 10 en 10 mcg hasta conseguir respuesta
terapéutica sin inducir hipotensión, hasta 200 microgr/min
(120 ml/h), estando las dosis habituales entre 25
y 50 microgr/min (15-30 ml/h).
C.
Diuréticos del asa. Furosemida. 40 mg i.v iniciales,
repetibles según respuesta clínica.
D.
Digoxina. Es especialmente útil en los pacientes
con taquicardia supraventricular y respuesta ventricular
rápida.
E.
Aquellos pacientes con EAP refractario a las medidas
convencionales y la causa fundamental es un defecto
de la función sistólica ventricular, está indicado
iniciar soporte inotrópico con Dobutamina y, raramente
con Dopamina:
Dobutamina:
Inotropo de elección en la IC. Amina con un potente
efecto beta 1 y beta 2 así como un potente efecto
vasodilatador arterial sistémico y pulmonar. No
ejerce vasodilatación renal. Dosis inicial de
2 microgr/Kg/min y se aumenta hasta lograr el
efecto deseado, no superando los 10-20 microgr/Kg/min.
Produce menos taquifilaxia y menos arritmias,
por lo que es especialmente útil en pacientes
con IC severa refractaria sin hipotensión. Se
utiliza una dilución de 500 mg (2 amp. de Dobutrex)
en 250 cc de glucosado 5% (2000 microgr/cc).
Dopamina:
Amina endógena con efecto dopaminérgico a dosis
bajas (1-2 microgr/kg/min) produciendo predominantemente
efecto vasodilatador renal. A dosis intermedias
(3-10 microgr/Kg/min) tiene un efecto predominantemente
beta 1 y 2 que beneficia a los ptes con IC severa
refractaria. Dosis superiores a 10 microgr/Kg/min,
tienen un marcado efecto alfa. A las dosis intermedias,
suele haber también un aumento de las resistencias
periféricas. Produce un aumento de la PCP y aumenta
la frecuencia cardíaca, por lo que podría empeorar
la situación de edema agudo de pulmón. Se utiliza
una dilución de dopamina (Aprical Dopamina amp
50 mg) 5 amp en 250 mg de suero glucosado 5% a
8-16 mcg/min.
No
olvidar que tras el tratamiento de la emergencia
se ha de establecer el diagnóstico de la cardiopatía
de base y los factores precipitantes que han desencadenado
el episodio de edema agudo de pulmón.
Bibliografía
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