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1.
Definición: Ante
un enfermo con derrame pleural (DP), el primer paso
debe ser discernir si se trata de un trasudado o
de un exudado, para lo cual los criterios de
Light continúan siendo la "regla de oro".
Un líquido pleural (LP) será un exudado si
cumple, al menos, uno de los siguientes criterios:
1.
El cociente entre el valor de las proteínas en LP
y su valor en suero es mayor de 0,5
2.
El cociente entre la lactato deshidrogenasa (LDH)
pleural y la LDH sérica es mayor de 0,6
3.
El valor absoluto de LDH pleural es mayor de 2/3
del límite superior de la normalidad en el suero.
Si
no cumple ninguno de los 3 criterios, se clasificará
como trasudado. Si el paciente tiene un exudado,
deben considerarse otras características del líquido
pleural como su aspecto, recuento y fórmula leucocitaria,
niveles de glucosa y amilasa, citología y cultivo.
En
la Figura 1 se propone un algoritmo diagnóstico
del derrame pleural.
2.
Diagnóstico (Tabla I):
La
descripción del líquido pleural debe incluir
su olor. Un olor pútrido indica infección por anaerobios
y un olor a amoniaco sugiere urinotórax. Si el líquido
es intensamente hemático, hay que medir su hematocrito,
pues valores superiores al 50% del de sangre periférica
son diagnósticos de hemotórax y obligan a
colocar inmediatamente un tubo de drenaje pleural.
Si es turbio, debe centrifugarse: la persistencia
de la turbidez orienta hacia la presencia
de niveles elevados de lípidos por un quilotórax
o un pseudoquilotórax, mientras que un sobrenadante
claro indica que la turbidez está ocasionada por
un gran número de células o de detritos celulares
como ocurre en los empiemas.
*
Si en el recuento diferencial de leucocitos predominan
los polimorfonucleares, el paciente tiene
una patología pleural aguda:
Si
hay un infiltrado pulmonar, pensar en:
DP
paraneumónico
Tromboembolia
pulmonar (TEP)
Carcinoma
bronquial.
La
ausencia de infiltrado pulmonar amplía las posibilidades
diagnósticas y obliga a hacer un estudio abdominal
de imagen (ecografía o TC):
TEP
Infección
viral
Enfermedad
gastrointestinal
Asbestosis
Neoplasia
Tuberculosis
pleural aguda
*
Un predominio de células mononucleadas indica
un proceso crónico:
Cáncer
Tuberculosis
TEP
Infección
bacteriana crónica.
Si
los cultivos, la prueba de la tuberculina, las citologías
de LP y la gammagrafía de V/Q no conducen al diagnóstico,
habrá que recurrir a pruebas invasivas como la biopsia
pleural, la broncoscopia o la toracoscopia.
*
La mayor parte de los pacientes con más de un
10% de eosinófilos en LP han tenido aire o sangre
en la cavidad pleural (p.ej. después de una cirugía
torácica); si no es así, hay que considerar:
Reacción
medicamentosa (nitrofurantoína, dantroleno, metisergida,
bromocriptina, procarbazina, amiodarona)
Paragonimiasis
Síndrome
de Churg-Strauss,
Sin
embargo, en la mayoría de los DP eosinofílicos no
se llegará a ningún diagnóstico.
*
Un nivel de glucosa pleural < 60 mg/dl
reduce las posibilidades diagnósticas a siete:
DP
paraneumónico
Neoplasia
Tuberculosis
Artritis
reumatoide (AR)
Hemotórax
Paragonimiasis
Síndrome
de Churg-Strauss.
*
Una amilasa pleural elevada indica tres diagnósticos:
Enfermedad
pancreática aguda o crónica
Ruptura
esofágica
Enfermedad
maligna.
La
amilasa es de origen pancreático en el primer caso
y salival en los dos restantes.
En
casos concretos, resultan útiles para el diagnóstico
diferencial otras pruebas en el LP:
La
determinación de adenosina desaminasa (ADA)
es rentable para establecer el diagnóstico de tuberculosis
pleural.
Si
se sospecha quilotórax o pseudoquilotórax, deberá
medirse el nivel de colesterol y de triglicéridos
en líquido pleural y buscar cristales de colesterol
en el sedimento del líquido.
Tanto
un título pleural de anticuerpos antinucleares
(ANA) igual o superior a 1/160 como un cociente
de ANA en pleura respecto al título existente en
suero superior a 1 son muy sugestivos de pleuritis
lúpica, especialmente si el patrón de inmunofluorescencia
es homogéneo.
Los
tests de inmunohistoquímica con anticuerpos
monoclonales y la citometría de flujo resultan
muy útiles para establecer el diagnóstico de DP
maligno.
Después
de agotadas todas estas pruebas, algunos pacientes
continúan sin un diagnóstico y es entonces cuando
deben tenerse en cuenta causas inusuales de DP como
asbestosis, mesotelioma, síndrome de Dressler, uremia,
síndrome de las uñas amarillas y síndrome de pulmón
atrapado. Aun así, hasta un 20% de los pacientes
con un exudado pleural quedan sin un diagnóstico
etiológico. La mayor parte de ellos se resolverán
espontáneamente y probablemente correspondan a procesos
virales autolimitados; en los restantes, el diagnóstico
puede ser evidente a corto plazo generalmente en
relación con una neoplasia maligna.
3.
Manejo de un derrame pleural paraneumónico (Tabla
II):
Un
derrame pleural paraneumónico (DPP) es aquél
que se asocia con una neumonía bacteriana, un absceso
pulmonar o bronquiectasias. Si en la radiografía
en decúbito lateral tiene más de 10 mm de espesor,
es imprescindible realizar una toracocentesis
urgente para decidir la inserción de un tubo
de drenaje. Ultimamente se ha propuesto que esta
toracocentesis inicial sea terapéutica (extraer
todo el LP posible, sin exceder de 1 a 1,5 litros
para evitar un edema pulmonar ex vacuo);
si no se reacumula el LP no hay que preocuparse
más del DP; además, la radiografía postevacuación
ayudará a identificar la presencia de loculaciones.
El LP se remitirá al laboratorio (transportada con
hielo y en jeringa heparinizada) para tinción de
Gram y cultivo, recuento y fórmula leucocitaria
(para excluir otros diagnósticos), y determinación
de glucosa, LDH y pH. Si no se aíslan bacterias
y el LP tiene pH > 72, glucosa > 40
mg/dl y LDH < 1000 U/l, se trata de un DPP
no complicado y no hay que repetir la toracocentesis,
salvo que el DPP recurra rápidamente o el paciente
permanezca séptico a pesar del tratamiento antibiótico
correcto. Si se identifican bacterias por tinción
o cultivo o el LP tiene pH < 70 (en ausencia
de acidosis en suero) y/o glucosa < 40 mg/dl
(o 50% de la sérica), estamos ante un DPP complicado
y el paciente requiere la inserción de un tubo de
drenaje pleural, siendo probablemente suficiente
para ello un catéter de pequeño calibre (8-16 F)
introducido bajo control radiológico (ecografía
o TC); la irrigación frecuente del tubo con solución
salina y el empleo de fibrinolíticos reducen las
posibilidades de que se obstruya. Si el LP es pus
franco, estamos ante un empiema y se debe
drenar con un catéter de calibre grueso (28-36 F).
Los DPP borderline tienen pH entre 70
y 72 y/o LDH > 1000 U/l con glucosa >
40 mg/dl y requieren observación con toracocentesis
diagnósticas repetidas. Por lo general, el tubo
de drenaje no se quita hasta que el débito es inferior
a 50 ml/24 horas y el líquido pleural tiene un color
amarillo claro. En los pacientes con DPP loculado,
se deben ensayar agentes fibrinolíticos a través
del tubo de toracostomía (estreptoquinasa 250.000
U o Uroquinasa 100.000 U diluidas en 20-100 ml de
suero fisiológico), 1-2 veces al día durante 3-5
días; si la pleuro-fibrinolisis fracasa el procedimiento
de elección es la toracoscopia en un intento de
romper las adherencias pleurales y con la opción
de transformarla en una toracotomía abierta si el
DPP está en fase organizativa. La toracotomía
con decorticación en las primeras semanas se
reserva para controlar una sepsis pleural en la
que han fracasado las medidas anteriores; sólo se
empleará para solucionar un engrosamiento pleural
si después de 6 meses la pleura continúa suficientemente
engrosada como para limitar de forma significativa
la capacidad funcional pulmonar del paciente.
Figura
1. Algoritmo diagnóstico del derrame pleural.
Tabla
I. Diagnóstico diferencial del derrame pleural
| |
|
| DP
TRASUDATIVOS |
Inducidos
por medicamentos |
| Insuficiencia
cardiaca congestiva* |
Nitrofurantoína |
| Cirrosis
hepática* |
Dantroleno |
| Síndrome
nefrótico* |
Metisergida |
| Embolia
pulmonar* |
Bromocriptina |
| Obstrucción
de vena cava superior |
Amiodarona |
| Mixedema |
Procarbacina |
| Urinotórax |
Metotrexato |
| |
Miscelánea |
| DP
EXUDATIVOS |
Exposición
al asbesto |
| Paraneumónico* |
Síndrome
de Dressler |
| Neumonía
bacteriana |
Síndrome
de Meigs |
| Absceso
pulmonar |
Síndrome
de las uñas amarillas |
| Bronquiectasias
infectadas |
Sarcoidosis |
| Maligno* |
Enfermedad
pericárdica |
| Pulmón |
Post-cirugía
de bypass coronario |
| Mama |
Post-trasplante
de pulmón |
| Ovario
y Otros |
Derrame
pleural fetal |
| Linfoma |
Uremia |
| Mesotelioma |
Pulmón
atrapado |
| Tuberculosis* |
Radioterapia |
| Tromboembolia
pulmonar* |
Sd
hiperestimulación ovárica |
| Otras
infecciones |
Derrame
pleural postparto |
| Infecciones
virales |
Amiloidosis |
| Infecciones
micóticas |
Quemaduras
eléctricas |
| Infecciones
parasitarias |
Lesión
yatrógena |
| Enfermedad
gastrointestinal |
Hemotórax |
| Enfermedad
pancreática |
Traumático |
| Absceso
intraabdominal |
Yatrógeno |
| Post-cirugía
abdominal |
Coagulopatía |
| Perforación
esofágica |
Quilotórax |
| Enf.
del tejido conectivo |
Linfoma |
| Artritis
reumatoide |
Traumático |
| Lupus
eritematoso sistémico |
Congénito |
| Fiebre
mediterránea familiar |
|
| Síndrome
de Churg-Strauss |
|
| Granulomatosis
de Wegener |
|
Modificado
de: Light RW, Rodriguez RM. Management of parapneumonic
effusions. Clin Chest Med 1998; 19:373-82.
*
= diagnósticos más frecuentes.
Tabla
II. Esquema del tratamiento para derrames paraneumónicos
(DPP) y empiemas.
| Clase |
Características |
Tratamiento |
| 1-Insignificante |
Rx
decúbito lateral < 10 mm |
No
precisa toracocentesis. |
| 2-DPP
no complicado |
Glucosa>40
pH>7,2 LDH<1000 Gram
y cultivo negativos. |
Sólo
antibióticos. |
| 3-DPP
borderline |
70<pH<72
y/o LDH>1000 Glucosa>40
Gram y cultivos negativos |
Antibióticos
y toracocentesis seriadas. |
| 4-DPP
complicado simple |
pH<70
y/o Glucosa<40 y/o Gram o cultivos positivos.
No pus ni loculaciones. |
Tubo
de toracostomía (fino) y antibióticos. |
| 5-DPP
complicado loculado |
Igual
que 4- pero con loculaciones. |
Tubo
de toracostomía y pleuro-trombolisis. |
| 6-Empiema
simple |
Pus
franco sin loculaciones. |
Tubo
de toracostomía grueso. Plantear decorticación. |
| 7-Empiema
loculado |
Pus
franco con loculaciones múltiples. |
Tubo
de toracostomía y pleuro-trombolisis. Frecuentemente
requieren toracoscopia o decorticación. |
Bibliografía:
Light
RW. Pleural diseases. 3th edition. Baltimore: Williams
and Wilkins 1995.
Porcel
JM Aproximación diagnóstica y terapéutica a un paciente
con derrame pleural. MTA-medicina interna 1999;
17: 85-119.
Heffner
JE, Brown LK, Barbieri CA. Diagnostic value of tests
that discriminate between exudative and transudative
pleural effusions. Chest 1997; 111: 970-980.
De
Miguel J, Alonso E, Izquierdo JL, Serrano JA. Utilidad
de los marcadores biológicos en el derrame pleural.
Rev Clin Esp 1996; 2: 107-112.
Light
RW, Rodríguez RM. Management of parapneumonic effusions.
Clin Chest Med 1998; 19:373-382.
Modificado
de: Light RW, Rodríguez RM. Management of parapneumonic
effusions. Clin Chest Med 1998; 19:373-382.
Modificado
de: Light RW. Disorders of the pleura, mediastinum,
and diaphragm. In: Isselbacher K, Martin J, Fauci
A, Wilson J, Kasper D, Hauser S, and Longo D, eds.
Harrisons Principles of Internal Medicine.
14th ed. New York: McGraw-Hill, Inc.: 1997.
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