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1. Concepto.
Proceso caracterizado por un descenso de los flujos
respiratorios que no cambian de manera notable durante
periodos de varios meses de seguimiento. La mayor
parte de esta limitación del flujo aéreo es lentamente
progresiva y poco reversible. Este término incluye:
bronquitis crónica, enfisema pulmonar y enfermedad
de las pequeñas vías aéreas. No
obstante, situaciones de hiperreactividad bronquial
pueden estar presentes en pacientes con EPOC; igualmente,
en otras ocasiones, el asma bronquial intrínseca
evolucionada con obstrucción permanente o las bronquiectasias
de larga evolución con obstrucción al flujo aéreo
pueden ser difíciles de diferenciar de la EPOC.
2. Clasificación
y tratamiento del EPOC en fase estable

3. Criterios
para la indicación de oxigenoterapia continua domiciliaria.
Indicación:
EPOC con insuficiencia respiratoria crónica. La
indicación no debe considerarse definitiva hasta
al menos tres meses de tratamiento. La indicación
debe replantearse si en cualquier momento de la
evolución se mantiene PaO2 > 60 mm Hg, respirando
aire ambiente.
Premisas
para la indicación:
. tratamiento
médico correcto y completo
. supresión
del tabaquismo
. situación
clínica estable
. actitud
colaboradora del paciente
Parámetros
que definen la indicación:
. PaO2
< 55 mmHg
. PaO2
entre 55-60 mmHg con evidencia de:
Hipertensión arterial pulmonar.
Cor pulmonale crónico
insuficiencia cardíaca congestiva
arritmias
hematocrito > 55 %.
Tiempo
de administración: el máximo posible, incluyendo
períodos de sueño. Nunca inferior a 15 horas al
día.
4. Exploraciones
complementarias básicas en el área de urgencias.
Gasometría
arterial: basal (respirando aire ambiente) o, si
el paciente recibe OCD, se realizará después de
como mínimo 20 minutos tras recibir O2 en mascarilla
al 24 % o bien con gafas nasales a 1,5-2 L/min.
Rx de
tórax: nos permitirá descubrir una posible causa
de la descompensación (neumonía, neumotórax, derrame
pleural) y a descartar complicaciones u otras patologías
asociadas (ICC).
Hemograma
completo: valorar la magnitud de la leucocitosis
y correlacionarla con otros hallazgos (fiebre, condensación
pulmonar) y descubrir poliglobulia (hipoxemia crónica).
Ionograma
con función renal y glucemia: muchos pacientes toman
diuréticos; el tratamiento con corticoides puede
descompensar una DM; dosis altas de simpaticomiméticos
pueden producir hipopotasemia.
ECG:
detectar cardiopatía isquémica no conocida; trastornos
del ritmo, valorar Cor pulmonale. Los beta-2 adrenérgicos
y las teofilinas pueden desencadenar o agravar una
arritmia.
Gram
de esputo: en neumonía o infección respiratoria.
5. Tratamiento
de las agudizaciones de la EPOC.
El tratamiento
va dirigido a: corregir la hipoxemia, tratar la
enfermedad de base y los factores desencadenantes.
Corrección
de la hipoxemia. La finalidad es mantener la PaO2
en 50-60 mmHg (Sat O2 alrededor del 90 %). Se administrará
en gafas nasales (GN) a un flujo de 1-3 L/min o
bien con mascarilla tipo Venturi (VM) al 24-28 %.
Es preferible en los momentos iniciales la VM frente
a las GN ya que aporta un flujo de O2 más fiable.
La eficacia
del suplemento de O2 se valorará entre 20-30 minutos
con Gasometría arterial o pulsioximetría después
de cada aumento de la FiO2.
Tratamiento
de la enfermedad de base. Se realiza utilizando
broncodilatadores, antiinflamatorios y posibilitando
la movilización de las secreciones.
.
Beta adrenérgicos. Son los de primera elección,
inicialmente por vía inhalatoria si el estado del
paciente permite una correcta administración del
fármaco.
Si el paciente
no es un retenedor de CO2: salbutamol solución:
1,5 mL (7 mg) + 3,5 mL de SF en nebulizador a
un flujo de O2 6-8 L/min. En la 1» hora se puede
repetir cada 20 min. Posteriormente cada 4 h.,
pudiéndose disminuir las dosis iniciales a 0,5
mL.
Si es un retenedor
crónico de CO2, se administrarán las mismas dosis
en nebulizador ultrasónico, ya que utiliza una
FiO2 del 21%.
En caso de que
el estado del paciente no permita una correcta
administración del tratamiento vía inhalatoria
usaremos la vía parenteral: salbutamol subcutáneo
(amp 1 mL = 0,5 mg), pautándose cada 4 h. La vía
endovenosa se reservará en los casos graves y
en unidades con control estrecho del paciente.
. Anticolinérgicos.
Siempre asociados a beta adrenérgicos. La dosis
recomendada en solución es de 500 mg., con las mismas
pautas que los beta adrenérgicos. Las dosis con
inhaladores tipo cartucho presurizado son de 4-8
inh (80-160 mg) en cámara expansora 5 min, después
de los beta adrenérgicos.
. Corticoides.
Se utilizarán en caso de agudizaciones graves, presencia
de sibilancias, historia de hiperreactividad bronquial
(HRB) o eosinofilia en sangre periférica. No hay
unas pautas fijas, pero un ejemplo a seguir sería:
dosis inicial de hidrocortisona 100-200 mg/iv y
seguir con metilprednisolona 40-60 mg/iv/6-8 horas
si hay sibilantes o HRB; 40 mg/iv/12-24 h si no
están presentes. En el tratamiento inicial de la
EPOC agudizada en área de urgencias no tiene sentido
la utilización de corticoides vía inhalada.
. Teofilinas.
Fármaco de 2» línea. Si el paciente no las tomaba
previamente se ha de realizar una carga son una
dosis inicial de 6 mg/Kg diluido en 200 mL de SG
5% a pasar en 30 minutos, la dosis de mantenimiento
es de 0,6 mg/Kg/h diluido en SG, generalmente se
administra a intervalos de 12 horas. Si el paciente
ya tomaba teofilinas pasar directamente a la dosis
de mantenimiento. Tener en cuenta la interacción
farmacológica y efectos colaterales que pueden verse
incrementados en caso de insuficiencia cardíaca
o hepática (mitad de dosis). Realizar controles
de teofilinemia.
.
Movilización de las secreciones. Consiste básicamente
en la hidratación ya sea oral o parenteral. Si hay
gran dificultad para expectorar se pueden utilizar
fluidificantes: mucofluid 1 cc + 5 cc SF, hay que
tener en cuenta que pueden provocar una broncoconstricción.
Maniobras de estimulación con percusión manual sobre
la pared torácica ("clapping") pueden
estar indicadas en caso de grandes hipersecretores
(bronquiectasias), estando contraindicadas en presencia
de broncoespasmo o HRB. No están indicados los expectorantes.
Tratamiento
de los factores desencadenantes. Como pudiera
ser una insuficiencia cardíaca, neumonía e incluso
un neumotórax, hay que añadir el tratamiento específico
para cada patología.
El uso
de antibióticos en las exacerbaciones de la EPOC
los aplicaríamos en base a unos criterios: si hay
incremento de la disnea y esputo en un EPOC severo/muy
severo, presenta frecuentes exacerbaciones (>
4 /año) o es mayor de 65 años. En caso de un EPOC
moderado se añadirán si además se acompaña de cambio
en la coloración del esputo.
El antibiótico
a utilizar debería cubrir los gérmenes más habituales
en este tipo de agudizaciones: S pneumoniae,
H influenzae y M catharralis. Las aminopenicilinas
con inhibidores de betalactamasas como amoxi-clavulánico
son los de primera elección, cefalosporinas como
la cefuroxima y cepodoxima; de los macrólidos cubren
los tres gérmenes la claritromicina y la azitromicina.
6.
Criterios de ingreso en UCI.
Es imprescindible
comunicar a UCI la existencia de un paciente candidato
a ingreso para que sea valorado de forma conjunta,
teniendo indicación aquellos que presenten:
Disnea
intensa que no responde al tratamiento inicial de
urgencias.
Confusión,
letargo y fatiga del músculo respiratorio (esta
última caracterizada por un movimiento paradójico
del diafragma).
Hipoxemia
persistente o progresiva a pesar del O2 suplementario,
o acidosis respiratoria intensa y/o progresiva.
Necesidad
de ventilación mecánica ya sea mediante intubación
endotraqueal o técnicas no invasivas.
7.
Ventilación no invasiva (VNI).
La VNI
puede representar una alternativa a la intubación
en algunos pacientes con EPOC e insuficiencia respiratoria
aguda. La utilización de presión positiva descarga
los músculos respiratorios y evita la obstrucción
de la vía aérea superior. Para garantizar su éxito
y seguridad se deben cumplir una serie de requisitos:
Preparación
adecuada del personal sanitario para proporcionar
la VNI.
Dotación
de personal suficiente para poder llevar a cabo
las técnicas, que requieren una estricta supervisión
del paciente, cuidados en la cabecera de la cama
y preparación para una intubación de urgencia, y
finalmente
Características
intrínsecas del paciente, como lucidez mental, tolerancia
a los aparatos no invasivos (sin agitación), estabilidad
hemodinámica, capacidad para controlar la vía aérea
y eliminar secreciones, ausencia de secreciones
copiosas.
Si no
cumplen estas condiciones, la intubación y la ventilación
con presión positiva siguen siendo el tratamiento
de elección para la insuficiencia respiratoria aguda.
8. Criterios
de alta de urgencias y de ingreso hospitalario.
Pacientes
sin OCD que de entrada presentan PaO2 basal >
60 o aquellos con OCD que con mascarilla al 24 %
tienen paO2 > 60. Si después de 6-8 horas de
tratamiento han mejorado clínicamente, no presentaban
acidosis respiratoria al ingreso y ha disminuido
el broncoespasmo, pueden darse de alta. No es necesario
practicar una gasometría pre-alta.
Pacientes
que al ingreso presentan PaO2 < 60 (basal si
no reciben OCD, o con mascarilla al 24 % si lo tienen).
Si después de 6-8 horas de tratamiento han mejorado
clínicamente y la gasometría de control (basal o
al 24% si OCD) muestra PaO2 > 60 sin acidosis
respiratoria puede darse de alta. Si PaO2 < 60
será preciso ingreso.
Cualquiera
que sea la PaO2 de entrada siempre que el paciente
continúe con disnea de reposo y tos intensa tras
6-8 horas de tratamiento será necesario ingreso.
Ingreso
si, aunque la PaO2 esté alrededor de 60, existe
una PaCO2 > 45 con acidosis respiratoria.
En los
casos de Cor pulmonale de reciente diagnóstico,
o en los crónicos descompensados (edemas +++) es
preciso el ingreso.
También
ingresarán lógicamente aquellos pacientes que presenten
una complicación importante (p.ej. neumonía) independientemente
de su estado gasométrico.
Finalmente,
los pacientes que por su situación sociocultural,
no nos garanticen un tratamiento adecuado de la
agudización en su domicilio, deberán también permanecer
ingresados.
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