Existen
numerosos estudios científicos que indican que exponerse
al sol de forma prolongada y continuada sin protección
ocular puede dañar los ojos y favorecer la aparición
de diversas enfermedades (cataratas, degeneración macular,
cancer). Se recomienda utilizar gafas de sol con filtros que
impidan el paso del 95-100 % de las radiaciones ultravioleta
(rayos UV), responsables principales de estas lesiones oculares.
La radiación ultravioleta B (rayos UVB) es bastante
más peligrosa para los ojos y la piel que la radiación
A (rayos UVA).
¿Cuándo hay que usar gafas de sol?
Deberían usarse siempre
que uno permanezca al aire libre, especialmente en las siguientes
situaciones:
• Durante el verano, debido a que el nivel de radiación
ultravioleta (UVA y UVB) aumenta considerablemente respecto
al invierno (al menos tres veces más).
• Actividades en la playa o lugares con agua (mar, ríos,
lagos).
• Deportes de invierno (nieve) o montaña.
• Uso de medicaciones que causen fotosensibilidad: psoralenos
(tratamiento de psoriasis), tetraciclina, doxiciclina, alopurinol,
fenotiazina, terapia fotodinámica (degeneración
macular).
• Personas operadas de catarata.
Consejos al elegir las gafas de sol
• Comprar las gafas en lugares
con garantía (Opticas), donde los profesionales le
aconsejarán y le informarán adecuadamente.
• Elegir gafas que impidan el paso del 95-100% del total
de radiaciones ultravioleta. Algunos fabricantes especifican
“absorción UV hasta 400 nm” o “UV
absorption up to 400 nm” para indicar un bloqueo o absorción
del 100% de la radiación ultravioleta.
• Las gafas polarizadas son lentes que mejoran el contraste
y la visión en situaciones especiales (deportes acuáticos,
esquí, pesca, caza) donde la luz solar se refleja en
el suelo o el agua. Aunque la polarización no tiene
nada que ver con la absorción ultravioleta, muchas
gafas polarizadas contienen filtros que bloquean esta absorción.
• Las gafas “de espejo” son gafas normales
recubiertas por una fina capa metálica. Aunque disminuyen
la cantidad de luz visible que entra en los ojos, no supone
que protejan adecuadamente frente a la radiación ultravioleta.
• Las gafas con cristales de color ámbar bloquean
el paso de la luz azul y hace que veamos todo con un tono
amarillento o anaranjado al llevarlas. Los objetos distantes
se perciben con más nitidez, especialmente en ambientes
de nieve o neblina. Por esta razón son muy utilizadas
por esquiadores, pilotos, cazadores o navegantes. Sin embargo,
todavía no se ha demostrado claramente que la luz azul
del espectro visible sea dañina para los ojos.
• Las gafas con filtro anti-rayos infrarrojos bloquean
la radiación infrarroja (es invisible y produce calor)
presente en la luz solar en pequeña cantidad. Los ojos
suelen tolerarla bien y actualmente no se ha demostrado una
asociación clara entre este tipo de radiación
y la aparición de enfermedades oculares.
• Las lentes de contacto no protegen frente a la luz
ultravioleta, excepto determinados modelos. Por lo tanto,
si no dispone de lentillas con filtros anti-radiación
ultravioleta, hay que usar gafas de sol como protección.
Situaciones donde las gafas de sol no funcionan
Las gafas de sol no protegen frente
a determinadas fuentes luminosas muy intensas:
• Arcos de soldadura
• Lámparas de bronceado
• Mirar directamente al sol, espacialmente durante un
eclipse solar
Si no se toman medidas de protección
adecuadas aparecerán lesiones oculares importantes:
fotoqueratitis (quemadura corneal muy dolorosa), pérdida
permanente de la visión central por un daño
macular.
Dr. J.M. Granados
Servicio de Oftalmología.
Complejo Hospitalario Universiario de Albacete.
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