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Fecha: 12/12/08


Endocrinos, pediatras, matronas, médicos de familia y ginecólogos participan en este evento del que ha salido la “Declaración de Albacete”


El yodo, a estudio por sanitarios de todo el país en Albacete


La jornada científica contempla dos mesas de trabajo en las que especialistas de Jaén, Asturias, Valencia, Vitoria, Alcorcón, Málaga y Albacete hablarán de la situación en España y Castilla-La Mancha sobre la deficiencia de yodo, el cribado del hipotiroidismo congénito como indicador de la nutrición de yodo y aspectos relacionados con las recomendaciones de ingesta de yodo durante el embarazo y lactancia.


De izqda a dcha: F.Doñate, director médico del CHUA; A. Martínez, delegada provincial de Salud y Btar Social; L. Vila, coordinador del Grupo de Yodo de la SEEN y F. Botella, jefe de Sección de Endocrino y Nutrición del CHUA.


De izqda a dcha: F.Doñate, director médico del CHUA; A. Martínez, delegada provincial de Salud y Btar Social; L. Vila, coordinador del Grupo de Yodo de la SEEN y F. Botella, jefe de Sección de Endocrino y Nutrición del CHUA.


La Sección de Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete ha organizado el “Simposio sobre Trastornos por Déficit de Yodo”, reunión anual del Grupo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) que trata esta materia.

Ante un nutrido grupo de sanitarios relacionados con la Endocrinología y Nutrición, la Pediatría, la Ginecología, la Obstetricia y la Medicina de Familia, la delegada de Salud y Bienestar Social, Angelina Martínez, ha inaugurado este encuentro manifestando que “el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete se caracteriza por la atención sanitaria que presta y también por la preocupación por la formación de su gente. Muestra de ello es este encuentro de profesionales que saben y que comparten su ilusión por saber más”.

Angelina Martínez ha dado la bienvenida a los profesionales que acuden a esta cita formativa de fuera de Castilla-La Mancha y ha felicitado a la Sección de Endocrinología del CHUA por “haber programado esta jornada para seguir investigando, aprendiendo y trabajando con el único fin de que los pacientes, cuando acudimos a consulta, encontremos una mejor respuesta”.

En este sentido, Francisco Doñate, director médico del CHUA ha manifestado sentirse orgulloso de la vinculación formativa y docente de la Sección de Endocrino con la Institución, “una pequeña muestra de ello es la organización de esta reunión de expertos”.

Por su parte, Francisco Botella, jefe de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete ha agradecido el apoyo a la Dirección del CHUA para la celebración de este evento y ha querido personalizar en tres endocrinos de su Sección su agradecimiento por la organización del simposium, Cristina Lamas, José Joaquín Alfaro y Antonio Hernández.

En el acto inaugural también ha estado presente Luis Vila, presidente del Grupo de Trastornos por Déficit de Yodo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) quien ha apuntado que la idea del Grupo es realizar una reunión extra al año, al margen del Congreso Anual de la Sociedad, para analizar la incidencia de yodo y crear una corriente más de opinión sobre este asunto, “porque en los últimos años hemos conseguido ganar terreno a la deficiencia de yodo pero aún quedan muchos caminos por recorrer”.

El Grupo de Trastornos por Déficit de Yodo de la SEEN está formado, además de por endocrinólogos, por ginecólogos, pediatras, matronas y otros especialistas interesados en el estudio y erradicación de estos trastornos. El objetivo de esta reunión es difundir el conocimiento sobre estos trastornos y promover un adecuado consumo de yodo en la población general y en poblaciones de mayor riesgo, como niños y embarazadas. De la misma reunión ha salido la “Declaración de Albacete”, que a continuación reproducimos.


DECLARACIÓN DE ALBACETE SOBRE LA DEFICIENCIA DE YODO EN ESPAÑA
- Diciembre 2008 -

El grupo de trabajo sobre los Trastornos relacionados con la Deficiencia de Yodo (TDY) de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) en la reunión de Albacete realiza la siguiente declaración dirigida a la opinión pública y a las autoridades sanitarias.

1. Todas las deficiencias nutricionales se resuelven con un adecuado aporte del elemento o vitamina que la dieta provee de manera insuficiente, ya sea por medio de la suplementación, o bien, facilitando cambios en los hábitos alimentarios y en la disponibilidad de determinados alimentos. A pesar que la deficiencia de yodo es claramente conocida desde el siglo XIX, y que desde los años veinte se empezó a utilizar la sal yodada como vehículo para resolver y prevenir esta deficiencia, aún hoy, en el siglo XXI, el problema sigue sin estar totalmente resuelto.

2. El yodo forma parte de las hormonas de la glándula tiroides por lo que su adecuado aporte es imprescindible para que éstas puedan ser sintetizadas con normalidad. Las hormonas tiroideas, entre otras acciones, tienen un papel determinante en la maduración cerebral durante la etapa fetal y en la primera infancia. La deficiencia de yodo ha sido causa de un gran número de alteraciones, entre las que destaca el cretinismo, fruto de una deficiencia muy importante, y, el bocio que ha sido la aparentemente más frecuente y que se ha identificado tanto en situación de deficiencia leve como en la grave.

Desde hace bastantes años sabemos que la deficiencia de yodo leve o moderada también es capaz de producir, además del bocio, una disminución de las capacidades intelectuales de los niños, alteraciones auditivas, aumento de la prevalencia del síndrome de hiperactividad y déficit de atención, así como una mayor morbimortalidad perinatal en las situaciones de déficit grave.

3. La deficiencia de yodo y sus alteraciones son fácilmente prevenibles. Por un lado, utilizando sal yodada para la cocina y la mesa en lugar de la sal común, y por otro, asegurando de que todas las mujeres embarazadas (si es posible ya antes del embarazo) reciban una cantidad de yodo adecuada. Si la dieta no es capaz de aportarla, como ocurre en la gran mayoría de zonas de España, se debe garantizar el aporte mediante la prescripción de comprimidos de yoduro potásico.

4. El grupo de trabajo sobre los Trastornos relacionados con la Deficiencia de Yodo (TDY) de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) lleva más de 25 años de actividad. La actividad de los integrantes del grupo han cubierto un amplio espectro en el campo de la investigación, tanto básica como clínico-epidemiológica, que ha servido para conocer mejor los mecanismos fisiopatológicos de la yododeficiencia y su realidad entre la población. Además sus miembros han impulsado o coordinado un gran número de campañas, actividades o programas para la prevención de esta deficiencia y sus alteraciones, tanto a nivel estatal, como a nivel autonómico. En los últimos años nuestro grupo ha trabajado estrechamente con UNICEF, hecho que ha beneficiado enormemente la difusión del problema y ha generado una buena sinergia para llevar a cabo diversas acciones en pro de la prevención. En esta línea, diversas Sociedades científicas como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, la de Medicina Familiar y Comunitaria y la Sociedad Española de Neonatología de la AEP han tomado la iniciativa para contribuir a la erradicación de la deficiencia de yodo.

5. A pesar de todo este esfuerzo, la creación e implementación de programas de salud pública por parte de las instituciones ha sido muy escasa. Sólo se han realizado en Asturias, Extremadura, Cataluña, Galicia y País Vasco, y algunos de estos programas han tenido una acción limitada en el tiempo. Más recientemente (año 2005) el Ministerio de Sanidad y Consumo en colaboración con la SEEN y UNICEF, elaboró una campaña de información para incentivar la sustitución de la sal común por la sal yodada entre las mujeres embarazadas. También las respectivas Consejerías de Sanidad de Andalucía, Cataluña, Galicia y País Vasco, han introducido, en sus protocolos de control de la mujer embarazada, la recomendación de que se prescriba Yoduro Potásico durante la gestación y el período de lactancia.

6. El último informe de la OMS y de UNICEF del año 2007, a diferencia del anterior emitido en el año 2003, considera que la población de España tiene una óptima nutrición de yodo. Realmente en los últimos estudios realizados en Asturias, Valencia, Alicante, Cataluña, País Vasco y Galicia, se observa un cambio importante, en los que las medianas de yodurias son superiores a 100 mcg/L. La OMS considera una nutrición óptima de yodo cuando una población tiene la mediana de yoduria entre 100 y 199 mcg/L. Indudablemente el aumento de la población que consume sal yodada ha sido el determinante más importante que ha influido en este cambio. Últimamente , hay indicios de que probablemente otros vectores del yodo, como la leche, pueden haber contribuido a esta nueva situación.

7. Estos buenos resultados y la etiqueta que la OMS y UNICEF nos han dispensado responden a años de trabajo y no se puede evitar que se genere una visión optimista de la situación. Sin embargo, la situación actual debe contemplarse con precaución y sin caer en el triunfalismo, especialmente por dos motivos: En primer lugar, la mayoría de estudios realizados entre la población gestante muestran que una gran parte de estas mujeres tienen una insuficiente nutrición de yodo. En segundo lugar, actualmente, el consumo de sal yodada es voluntario en España y si no se prevén programas que periódicamente promuevan su consumo, existe un evidente riesgo de que se retroceda.

8. Desde hace muchos años organismos como la OMS, el ICCIDD (International Council for the Control of Iodine Deficiency Disorders) o el UNICEF, abogan por la “Yodación Universal”. Nuestro grupo de trabajo apoya totalmente esta visión para lograr una efectiva erradicación de los TDY. Ello supondría que el yodo no sólo se añadiría a casi toda la sal de consumo, sino que se incorporaría a la cadena de la industria alimentaria y a la alimentación animal.

9. Mientras, es imprescindible que existan programas institucionales que: 1/ Garanticen la disponibilidad de sal “adecuadamente” yodada para toda la población y que se realicen campañas para promover su consumo, 2/ Recomienden el uso de sal con yodo en los comedores escolares de las diferentes CCAA. 3/ Aseguren que las mujeres embarazadas tengan un adecuado aporte de yodo, recomendando explícitamente la prescripción de IK antes de la gestación (si es posible), durante la misma, y en el período de lactancia. 4/ Se monitoricen y evalúen periódicamente estos programas realizando análisis de la calidad de la sal yodada y una vigilancia epidemiológica, mediante estudios centinela que midan la yoduria y el consumo de sal yodada entre poblaciones o zonas de mayor riesgo. Por otro lado, evitar el uso de antisépticos yodados durante el período perinatal (parto) permitiría aprovechar el cribado neonatal de hipotiroidismo congénito como indicador del estado de la deficiencia de yodo.

10. El apoyo técnico de estos programas está garantizado pero es imprescindible la voluntad política de las Instituciones de nuestras CCAA para poder llevarlos a cabo con éxito. Aspectos concretos como la decisión del uso de sal yodada en los comedores escolares, o que se recomiende el yoduro potásico durante la gestación en los protocolos del control del Embarazo de las respectivas consejerías de Sanidad, son fruto de la decisión política.

Albacete, 12 y 13 de diciembre de 2008



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